
Santolina
Variedad: Santolina común
Santolina chamaecyparissus
La Santolina es un arbusto aromático perenne de porte bajo y compacto, icónico por su follaje densamente algodonoso de color gris plateado. Es una especie de extrema rusticidad, adaptada a la sequía prolongada y a la insolación intensa de los climas mediterráneos. Durante el verano, produce una floración amarilla vibrante en forma de cabezuelas globosas que coronan la planta. Más allá de su valor ornamental en xerojardinería, destaca por sus propiedades medicinales digestivas y su uso histórico como repelente natural de polillas y parásitos.
Originaria de la región mediterránea occidental (Península Ibérica, sur de Francia e Italia), la santolina ha sido parte integral del paisaje y la botica popular desde la antigüedad. Su nombre chamaecyparissus proviene del griego y significa "ciprés enano", en alusión a la forma de sus hojas y su aroma.
Tradicionalmente, se cultivaba en los jardines de los monasterios y casas de campo no solo por su belleza, sino por su utilidad doméstica. Sus ramas secas se colgaban en los armarios de ropa para repeler la polilla, de ahí su nombre común "guarda-ropa". En la medicina popular mediterránea, se ha empleado como un sustituto de la manzanilla, aunque con un sabor mucho más amargo y potente, ganándose el apodo de "manzanilla de los montes".