
Melissa
Variedad: Officinalis (Común)
Melissa officinalis
La Melissa es una aromática perenne célebre por su intenso y fresco aroma cítrico, que emana de sus hojas ovadas y dentadas de color verde brillante. De porte arbustivo, alcanza entre 60 y 90 cm de altura, destacando por ser una de las plantas melíferas más potentes, capaz de atraer nubes de abejas y polinizadores. Es una especie sumamente rústica, capaz de resistir heladas intensas y adaptarse a diversos suelos, lo que la hace ideal para el cultivo sostenible.
Originaria de la cuenca mediterránea y del sur de Europa, la melisa ha acompañado a la humanidad durante milenios. Su nombre proviene del griego Melissa (abeja), debido a la antigua observación de que las abejas nunca abandonan un lugar donde crezca esta planta. En la antigua Grecia, se consagraba al culto de Artemisa y se utilizaba para frotar las colmenas y atraer nuevos enjambres.
Durante la Edad Media, se convirtió en una planta obligatoria en los huertos de los monasterios (hortus conclusus). Fue un componente clave del "Agua de las Carmelitas" (formulada en 1611), un tónico utilizado por la Orden de los Carmelitas Descalzos para tratar crisis nerviosas y digestivas. En la alquimia y la medicina antigua, se la consideraba un "elixir de la vida" capaz de disipar la melancolía y fortalecer el corazón.